Se dice que las causas donde se investigan hechos de corrupción no prosperan por la connivencia de los jueces con el poder político o económico….
Se dice que, por los vericuetos que deja abierto el código procesal, se cuelan los recursos que demoran una y otra vez el progreso de la causa….
Se dice que los hábiles abogados de los poderosos cuentan con capacidad –económica, de lobby, profesional, etc.- suficiente para ralentizar el trámite de los expedientes hasta llegar al nunca jamás de una condena…
Se dice que las operaciones –financieras, contables, jurídicas- que dan origen a las causas de corrupción son tan complejas que inevitablemente derivarán en extensos procesos penales…
Se dice que el Consejo de la Magistratura opera como una guillotina pendiente de un hilo sobre las cabezas de jueces probos constreñidos a no investigar…
Se dice que basta con remitir una causa al cuerpo de contadores peritos forenses para demorar in extremis una causa…
Si todo esto es cierto, ¿alguien me puede decir por qué una causa en la que se investiga un sobreprecio de $ 100.0000 en la realización de un evento público por la sucursal Mar del Plata del PAMI en el año 1994 y que fue iniciada por Manuel Garrido –por entonces director de la OA- en el 2000 aun no tiene sentencia?
Seguro no será por que los imputados –directivos de bajísimo rango del PAMI- tengan un poder político o económico tal como para conmover a los jueces de Comodoro Py….
Seguro no será porque en la causa abundaron los recursos, al punto que sólo se formó un incidente de apelación en todo el trámite del proceso que está por cumplir 10 años…
Seguro que los imputados no cuentan con la asistencia de algún buen profesor como Sancinetti, Pastor, Ledesma, Gil Lavedra o Rusconi…Ni siquiera un Burlando, Cúneo Libarona o Stinfale …
Seguro no será porque en la causa se investigan hechos complejos u intrincadas operaciones, ya que “tan solo” se trata de pagos –gastos de organización y representación- que no se encuentran debidamente justificados…
Seguro no podemos echarle la culpa a que la reforma del Consejo de la Magistratura ha operado como mecanismo mediante el cual los poderosos se aseguran impunidad o negocios mediante la amenaza de destitución para jueces corajudos…
Seguro estamos ante una causa que sólo tuvo una fugaz pasada por el cuerpo de contadores oficiales. Debemos decir que suele pasar que cuando una causa es compleja o cuando el lobby es fuerte, el paso inevitablemente no será tan fugaz….Este no es el caso…
El expediente desde hace dos años y medio, casi tres, descansa en el TOF Nº 4. Eso sí, el Ministerio Público que prácticamente nunca intervino a lo largo del proceso, hace unos meses requirió la reapertura de la instrucción para que se realicen dos diligencias: (1) el informe socioambiental de los imputados y (2) solicitar información para verificar las conductas de los demás participantes, que no fueron acusados por el Juez Instructor (¿!)
Posteriormente uno de los imputados consiguió la reapertura de la instrucción para realizar otras diligencias, que tampoco habían sido “ordenadas” en la desordenada instrucción…
Entre tanto, el imputado -gozando de su impunidad o cansado de esperar justicia- resolvió mudarse a otro lugar, por lo menos eso dijo el raudo asistente social…
En unos días nos congregaremos en Comodoro Py para soplarle las diez velitas a este expediente y para felicitar a su Excma.…Es que el juez que realizó la instrucción ahora es camarista…¿Alguien me puede decir por qué?
Publicado por ACIJ


yo te digo por qué: los tof son igual de nefastos e ineptos (o incluso más) que los jueces de instrucción.
[...] 15, 2010 por "Sin corrupción" En un post del año 2009 nos preguntábamos qué estaba pasando que hacía casi 16 años se estaba tramitando [...]
[...] igual que en la causa analizada por Alconada Mon, acá no había poderosos ni revestía de una especial dificultad la investigación. Las usuales excusas que suelen aparecer, en este caso no tenían base. ¿Qué pasó [...]