Carlos Saúl Menem fue nuestro presidente durante diez años. En la primera elección ganó con el 47,3% de los votos y en la segunda con un 47,8%. En 2001 le descubrieron una cuenta en Suiza que él nunca denunció en sus declaraciones juradas. Al principio, Menem negó la existencia de esa cuenta pero en 2002 la reconoció en un reportaje de la CNN. En su momento, admitió esa cuenta de 600.000 dólares para negar la información del New York Times que había anunciado que tenía otra cuenta de 10 millones de dólares recibidos del gobierno iraní para no involucrar a ese país por el atentado a la AMIA. Tampoco incluyó en su declaración dos aviones ultralivianos, acciones de diversas empresas, dos automóviles y dos inmuebles.
De todas maneras, el hecho relevante era que Menem admitía públicamente en 2001 la existencia de esa cuenta (lo cual además fue reconocido por la Unión de Bancos Suizos) y que el delito por el que se lo investiga es el previsto en el artículo 268, inciso 3 que dice: “Será reprimido con prisión de quince días a dos años e inhabilitación especial perpetua el que, en razón de su cargo, estuviere obligado por ley a presentar una declaración jurada patrimonial y omitiere maliciosamente hacerlo”.
Los estudiantes de primer año de la facultad de derecho que cursan derecho penal y derecho procesal penal estarán de acuerdo en que este delito es muy sencillo de investigar pues depende de la comprobación de que el funcionario público mintió a la hora de elaborar la declaración.
Sin embargo, siete SIETE (7) años han pasado y la denuncia está en estado de investigación. El procesado tiene 79 años y es probable que los argentinos no conozcamos nunca la verdad de los hechos. Si queremos saber si Menem, en quien los argentinos depositaron toda su confianza (al menos lo hicieron una gran mayoría de ellos), convirtiéndolo en el presidente con mandato más largo, nos mintió a todos y omitió declarar todos sus bienes.
En 2003 la Sala II de la Cámara Federal procesó a Menem luego de que el juez Oyarbide había declarado la falta de mérito. La Cámara hizo serias advertencias al juez de grado por no investigar adecuadamente un delito sencillo de aclarar. Recién en 2007, Oyarbide elevó la causa a juicio oral. Para quienes no conocen los vericuetos del proceso penal, se supone que una vez efectuados los procesamientos la causa está casi para elevarse a juicio oral.
Ahora el Tribunal Oral Federal 1 aceptó las medidas de prueba adicionales y está tramitando oficios al exterior, traduciendo documentos, elaborando rogatorias, haciendo informes, gestionando un peritaje, etc. etc.
Lamentablemente, difícilmente los ciudadanos podamos ver –en juicio oral y público- a nuestro ex presidente defendiéndose de tan claras acusaciones. La dilucidación de la verdad también es parte del derecho de defensa por lo que probablemente Menem no podrá exponer su verdad frente a sus ex administrados.
ACIJ y CIPCE solicitaron al TOF 1 acceder a las actuaciones mientras se completa la instrucción suplementaria. El tribunal negó la vista, perdiéndose así una valiosa oportunidad de que la sociedad conozca lo que ha sucedido en los largos años que lleva el proceso.
¿Qué habremos de decirles a nuestras futuras generaciones sobre el presidente que nos gobernó tanto tiempo? ¿Tendremos que decirles que hablen con los jueces que se negaron a juzgarlo?


Me parece importante que den a conocer esta información y que señalen quienes son los tribunales que no permiten el acceso a la información de las distintas organizaciones que se presentan y que se interesan por esta problemática. No encuentro los problemas que puede aducir el tribunal en acceder por ejemplo a la extraccion de fotocopias, en fin. Sin embargo, no estoy de acuerdo en como tratan el caso. No creo que un delito como este sea tan facil de investigar, es más creo que es nada fácil. Creo que hasta el momento, y como es habitual, Suiza no ha dado información acerca de la mentada cuenta de Menem, por lo cual, tenemos sólo los dichos del imputado, lo que, como todo estudiante de primer año sabe, no alcanza para probar nada, tampoco pueden tomarse sus dichos como en el derecho civil para acreditar el hecho en concreto. Quizá el problema haya sido, seguir avanzando con la causa, sin tener acreditado concretamente el hecho, esto es: donde esta la cuenta, en que banco, su número, y si es posible los movimientos que se realizaron en ella. Sin esto, dificil es poder imputar el delito en si, y menos condenarlo. Habria que pensar tambien, porque las investigaciones penales dependen de la voluntad de ciertos paises…es decir, si una investigacion depende de que Suiza o EEUU contesten un exhorto, o que lo rechacen por motivos formales, o que decidan o no responder de acuerdo a su propia legislación, es un problema!
Gus, qué lindo verte opinando por acá, espero que te guste el blog.
Te cuento que estoy de acuerdo con lo que planteás. Es necesario desenmascarar la hipocresía de muchos países que ostentan el título de paladines de la transparencia…. pero con un pequeño detalle: lo hacen fronteras adentro.
Sin embargo, en el caso que plantea la nota, también existe otra cuetión alarmante (además de la aparente falta de voluntad de otros países para cooperar): la pésima confección de exhortos que no cumplen con los mínimos requisitos legales y que sólo se hacen para la tribuna.
Lamentablemente no pudimos acceder al caso para corroborar estos rumores (ver, a modo de ejemplo: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=426287, http://www.diarioc.com.ar/politica/Acusan_a_Oyarbide_de_querer_que_preescriba_la_causa_contra_Menem/4784, http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=427244), pero estoy casi segura que en este caso hay más falencias domésticas que foráneas.
En cuanto haya novedades sobre esto, te lo confirmaré (si es que el TOF 1 nos lo permite…)
Besos
Camila
Cami,
si si, coincido con lo que vos decís. De hecho lo digo en mi comentario. Quizá investigar a Menem en esta causa fue para la tribuna. Con nada, armaron una causa, e incluso la elevaron a juicio, ahora hay que ver que pueden hacer. Si, después no lo condenan y se agarran sólo de que Suiza no contesta es un papelón (obvio que puede pasar, no sería una sorpresa). Sin dudas que las fallas son domésticas. Quizá una solución sería no avanzar y poner en claro porque no se hace…obvio que también para que una noticia periodistica se transforme en causa penal deberían existir más filtros y no investigar cualquier cosa, pero el CPPN no lo permite, en fin, muchos problemas…veremos que pasa con la causa, y con las otras que tiene el hombre dando vueltas!
que siga todo bien