Tal como venimos anunciando desde hace un par de semanas a través de las redes sociales, concretamos –lo hicimos justo en el día mundial de la lucha contra la corrupción- una denuncia por hechos que nos preocupan.
Se trata de la espectacular operación de crédito público por la cual la Ciudad de Buenos Aires se endeudó por la módica suma de u$s 475.000.000 con el objetivo –sólo inicial- de invertirlos en obras para la extensión de las líneas A, B y H del subterráneo.
Resulta que la historia fue así: en diciembre del año pasado, el Jefe de Gobierno de la Ciudad envió un proyecto a la Legislatura para que lo autorizaran a emitir títulos de deuda para financiar su mayor promesa electoral, los famosos 10 km. anuales de subtes.
En abril de este año y con la intervención del Ministro de Hacienda, Néstor Grindetti, y del Director General de Crédito Público, Abel Fernández Semhan, se concretó la emisión de la serie 8 de los Bonos Tango. Para la operación fueron elegidos –de modo directo- el prestigioso banco Credit Suisse y la ignorada consultora KBR Finance Ltd.
Resulta ser que por toda esta operatoria, al banco se le pagó el 0,75% (más de 3 millones y medio de dólares) más un plus del 1,25% (casi 6 millones de dólares) tanto para KBR como para Credit Suisse por las tareas de “estructuración”. Las comisiones son muy altas en comparación, por caso, con las pagadas por el gobierno de la Provincia de la Provincia de Buenos Aires hace unos meses por una operación similar.
El escándalo radica en que, por un lado, se contrató a KBR, una firma dirigida a nivel local por Edgardo Srodek, personaje muy allegado al PRO y a Grindetti, por haber sido uno de los armadores políticos de la coalición electoral entre el partido de Macri y Recrear. Incluso fue jefe de la campaña del año 2007 en provincia de Buenos Aires, habiendo aportado casi 20.000 pesos para financiarla. Por el otro, en la siderales sumas pagadas para tareas de estructuración (que ni siquiera están definidas), a una firma con nulos antecedentes y que justamente dirige un “amigo del gobierno”.
Pero eso no es todo… El dinero obtenido por la operación no fue afectado al destino que le dieron los legisladores (la extensión de la red de subtes) ¡porque ni siquiera las obras estaban licitadas! En cambio, “invirtió” en la compra de letras del tesoro nacional y en un plazo fijo en el Banco Ciudad. Inversión, que dicho sea de paso, ni siquiera cubría los intereses a los que el Gobierno se había comprometido a pagar.
Esta es la segunda denuncia que impulsamos desde ACIJ por presuntos hechos de corrupción. Fue un desafío muy importante por la envergadura y complejidad de los hechos y representa nuestro compromiso por en nuestra lucha cotidiana por combatir este flagelo. De la investigación participaron economistas y especialistas en derecho penal. Muchas gracias a todos/as.

FELICITACIONES! Ojalá la Justicia se quite la venda de los ojos cuando de corruptos se trata…
Muchas gracias! que así sea…
Podría haber testigos u otros denunciantes que aporten más información a la causa?
Habría que estimularlos para que aparezcan?
Hay alguna estrategia?
Felicitaciones!
Por suerte luego de la difusión del caso se acercó gente a aportar nuena información. Seguramente en febrero la ampliaremos. Muchas gracias!
beso