Muchas veces nos preguntamos acerca de los estándares con los cuales se juzga la corrupción. En nuestro país, puntualmente, de un lado y del otro parecería ser que se “elige” qué tipo de corrupción se juzga, se visibiliza, se condena. No sólo a nivel institucional, sino también a nivel social: no todo lo malo nos parece malo.
Mucho hemos hablado también de por qué a las grandes empresas se les “perdona”, institucional y socialmente, que violen las leyes.
Dos nuevos casos han aparecido y dan cuenta de esto. El primer caso involucra a la empresa Oracle, fabricante de software. El Departamento de Justicia de Estados Unidos y el FBI investigan el posible pago de sobornos a autoridades de distintos países africanos con el fin de obtener contratos en clara violación ala Leyde Prácticas Corruptas en el Extranjero (FCPA su sigla en inglés).
La otra empresa involucrada en casos de corrupción es Motorola Solutions, la parte de Motorola que fabrica equipamiento de comunicaciones para policías, bomberos, etc. La acusación es la misma que se le hace a Oracle: pagar sobornos a funcionarios europeos para obtener negocios violando así las normas internacionales referentes a las prácticas de corrupción.
Acostumbrados a comprar recetas, opiniones, discursos, productos, empresas, objeciones y demases sería interesante poder profundizar en la corrupción que nace en las grandes compañías de países como Estados Unidos. Precisamente el gobierno norteamericano, a la par que procura sancionarlas por lo que hacen afuera (ojo que la recaudación queda en su casa), como demuestran los Wikileaks no duda en hacer lobby o presionar para que las mismas compañías ganen los jugosos contratos. Así, nos preguntamos si estos hechos de corrupción a la hora de hacer un ranking se computan al gran país del norte o a los países donde ejercen los funcionarios corruptos y traidores. Seguidamente nos alcanza la duda si cada reporte del Departamento de Estado sobre la corrupción en otros países, lo escriben con un ojo tapado.
Publicado por ACIJ
