Alguna vez escribimos en este espacio sobre los “Héroes del Control”. Un comic elaborado por la Contraloría General de Colombia que tiene por objetivo acercar a niños y jóvenes a valores y conceptos relacionados con la ética y la transparencia en el ejercicio de la ciudadanía (primero) y el de la función pública (después).
También en este mismo espacio reclamamos que en nuestro país hubiera una mayor cantidad de políticas educativas que hicieran foco en la construcción de una ciudadanía comprometida con la ética y la lucha contra la corrupción. A nuestro entender, para lograr una sociedad (también un sistema político e institucional) con menos corrupción, es necesaria la participación de todos. La educación en valores es un pilar fundamental para ello. No es un antojo nuestro, es un paradigma ampliamente aceptado.
Por lo dicho, oportunamente elogiamos aquellos productos que la Oficina Anticorrupción realizó entre el 2005 y 2009. Entre ellos la publicaciones denominadas “Resetear la Sociedad” y la campaña llamada “Y vos, qué?”. Para su elaboración se contó con el aporte de la Embajada Británica y profesionales destacados trabajaron en ella.
“Y vos, qué?” incluye un spot dirigido a jóvenes que apunta a interpelar al destinatario sobre la corrupción de pequeña escala. Aquella que se comete a diario, que muchas veces es menospreciada, pero suele ser el cultivo para tolerar o producir corrupciones mayores. Procura revisar la evaluación que los jóvenes hacen de esos pequeños actos que contrarían la legalidad. Al mismo tiempo, los estimula a preguntarse sobre el perjuicio que en el corto o largo plazo puede producir la corrupción.
Material como este no sólo es producido por la Oficina Anticorrupción Argentina o la Contraloría colombiana. Aquel paradigma al cual nos referimos, es asimilado por muchos organismos que trabajan –algunos más, otros menos- en materia de políticas de transparencia en todo el mundo. En muchos países iniciativas de este tipo son mucho más extendidas y difundidas.
En Argentina, hace poco el Ministerio de Educación acordó con la Oficina Anticorrupción acciones destinadas a transmitir este video entre los estudiantes secundarios. Nos alegramos de ello.
A la OA hay cosas para cuestionarle, aquí lo hemos hecho en más de una oportunidad. Sin embargo, en modo alguno puede decirse que la elaboración de este spot puede encuadrar en aquellas acciones a reprochar. Más bien todo lo contrario, estamos hablando de un paso adelante en una cuestión que es central.
En este punto y de acuerdo a lo dicho, la nota (doble página) publicada en Clarín el viernes pasado, podría llamar la atención. El artículo sumamente crítico con la campaña y el spot, sin embargo, se hace entendible en el posicionamiento político que asumió el medio. La construcción de una idea y los argumentos que luego la sostengan resulta obvia.
En el artículo se consulta a un especialista y a tres reconocidos abogados que atienden variadas cuestiones. Las palabras del especialista, favorable a la campaña, parecen sorprender al autor. Lo cual lo obliga a envolverlas en las expresiones del resto de los entrevistados. Estos, dejan en evidencia que el motivo por el cual son consultados no es su especialidad en la materia (claro está), sino aquella visión política que los pone en sintonía con lo que el cronista de ante mano quería decir. La voz autorizada a los postres y la conclusión delante de los caballos. Lo importante es el palazo, después buscamos los argumentos.
Si por aquí a alguien se le ocurriera reproducir a los “Héroes del Control”, debería tener cuidado. No faltaría quien haga apología de la kriptonita. Una lástima.



