Primera parte: Lavado de dinero.
Esta entrega, junto con otras que se sucederán en los próximos días, tiene por objetivo presentar una breve comparación entre la legislación Argentina y de otros Estados parte de la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción (UNCAC) en ciertos temas considerados de relevancia en materia de corrupción. Concretamente, nos referiremos a los Estados Unidos de América, Finlandia y Bangledesh. El criterio de selección de estos tres países está asentado básicamente en el acceso que pudimos tener a sus informes de autoevaluación sobre el cumplimiento del citado instrumento internacional, a los que se puede acceder aquí y la comprensión del idioma.
En el día de hoy nos enfocaremos en el delito de blanqueo de capitales, tipificado en el artículo 23 de la UNCAC. Las conductas que buscan punirse están orientadas por la idea de sancionar toda acción enderezada a introducir dentro del sistema legal de circulación bienes y dinero que son producto de actividades ilícitas, o sea, de delitos previos.
Agradecemos especialmente la colaboración de las pasantes Pryiam Bhargava, Jacqueline Seymour y Katie Ladewski para esta serie de notas.
Finlandia
Finlandia, uno de los países signatarios, ha tomado medidas para cumplir con esta norma. Bajo la ley de Finlandia, el lavado de dinero, cometido dolosamente, es un delito criminal (Código Penal, capitulo 32, sección 6(1)(2)). Según su legislación, se comete este delito si una persona realiza transacciones con fondos provenientes de delito. También se considera lavado de dinero si hay solamente un intento de realizar una transacción financiera corrupta.
En el informe de auto-evaluación finlandés se analiza en qué medida la ley anti-lavado se ajusta a los mandatos del Convenio de Derecho Penal sobre la Corrupción (suscripto en el marco del Consejo de Europa) y del Convenio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico. Es importante tener en cuenta que Finlandia ha comprobado sus medidas legislativas y esa prueba demuestra que algunas de sus medidas son eficaces, lo cual significa que este Estado cumple con los artículos y disposiciones de UNCAC contra el lavado de dinero.
Finlandia distingue los diferentes delitos de lavado de dinero y establece distintos castigos por cada uno de ellos, que se basa en la gravedad de las conductas. El informe declara que un delito de lavado de dinero cometido dolosamente puede ser castigado con pena de prisión. En contraste, un delito de lavado de dinero menor (cuando se lo considera en conjunto) será castigado con una multa porque el sistema penal ha establecido que no se utilizan los recursos del gobierno para encarcelar ese tipo de delincuente. El uso de multas en vez de encarcelación también podría ser una manera de reducir el tiempo y el dinero necesario para revisar el caso. En conclusión, deja más recursos para investigar y procesar los delitos a gran escala.
Además, Finlandia utiliza varios métodos de análisis para determinar el monto de la multa. Considera el carácter y la gravedad del delito, el nivel del trasgresor en la organización que blanquea de capitales, si la violación de los deberes de la organización muestra el descuido en la observancia de la ley o las ordenes de las autoridades, y las razones de la sentencia establecidas en otras partes de la ley.
Estados Unidos
Comparada con Finlandia, la ley de los Estados Unidos tiene más exigencias o condiciones para constituir un delito cometido a propósito. La ley de los Estados Unidos es más específica en cuanto a las condiciones que deben cumplirse para que exista una transacción financiera pueda ser considerada un delito de lavado de dinero. La auto-evaluación de Estados Unidos declara que el acusado debe tener uno de cuatro tipos de intención a la hora de la transacción financiera: la intención de promover, la intención de evadir los impuestos sobre la renta, la intención de ocultar o disimular patrimonio, o la intención de evitar los requisitos de informar al gobierno sobre las transacciones financieras.
Igual que en Finlandia, en los Estados Unidos una transacción hecha con algunas de las motivaciones antes descripta realiza una conducta corrupta calificable como lavado de dinero. Pero aunque en Finlandia es un delito realizar transacciones con fondos provenientes de un ilícito, la ley de Estados Unidos no tiene un elemento de “proveniencia” (volumen 18 sección 1956 (a) (2) (A) del Código de los Estados Unidos). Es decir que se comete un delito de lavado de dinero por mandar dinero desde otro país a EEUU o desde EEUU a otro país aunque no se puede atribuir el dinero a ningún delito anterior, lo que muestra la diferencia entre las normas de Finlandia y EEUU.
Los Estados Unidos ofrecen estadísticas para evidenciar sus esfuerzos vigorosos en hacer cumplir con sus leyes del lavado de dinero. Los dos estatutos principales contra la corrupción se encuentran en el volumen 18 del Código de los Estados Unidos, secciones 1956 y 1957 (18 U.S.C. § 1956 y 18 U.S.C. § 1957). En el año 2004, el gobierno de Estado Unidos acusó a 1736 personas bajo la primera ley (18 U.S.C. § 1956) y a 358 personas bajo la segunda (18 U.S.C. § 1957). Estos números muestran que procesaron más de 2000 casos en 2004 bajo de los dos estatutos. Además, el informe declara que los estatutos son eficaces porque más de 1000 de estos acusados se declararon culpables. Además de estos dos estatutos, los Estados Unidos tiene otra arma poderosa en la lucha contra el lavado de dinero y la financiación terrorista: la ley de los secretos bancarios (the Bank Secrecy Act o BSA). Esta ley requiere que las instituciones y personas registren ciertos informes de transacciones financieras. También criminaliza la falla en registrar informes a tiempo y/o el registro de informes que contienen errores importantes u omisiones de hechos.
En 1992, Estados Unidos promulgó sección 1960 de volumen 18 del Código, que convirtió en delito federal hacer negocios de transmisión de dinero sin licencia. Bajo esta ley, se puede acusar a cualquier persona por realizar transacciones si la persona sabía que los fondos eran de procedencia ilícita o iba a ser usados para cometer un acto ilícito. Al tener una ley así, los Estados Unidos han ampliado la responsabilidad de personas y empresas, que sugiere que hay más personas que deben participar en la lucha contra la corrupción.
La auto-evaluación de los Estados Unidos dice que no hay desafíos relacionados al lavado de dinero dentro del país. El informe declara que el delito de lavado de dinero se aplica a todos los que violan la legislación, e incluye a los que hayan cometido el delito subyacente. Es interesante porque parece que la ley siempre esta en evolución, adaptándose a los nuevos temas que puedan surgir. Por eso parece que los Estados Unidos tiene legislación adecuada para abordar cualquier problema de lavado de dinero. Con estas tres leyes y otros controles legales y reglamentarios, los Estados Unidos ha logrado la aplicación efectiva de la legislación y cumple con las disposiciones de la UNCAC.
Es interesante notar que el lavado de dinero ha sido tipificado como delito en 1986, es decir, hace 25 años.
Bangladesh
Bangladesh tiene legislación contra el lavado de dinero: la Ley de Prevención de Lavado de Dinero del año 2002. Este país mejoró la legislación al aprobar una nueva ley en 2009. Después de esta modificación, Bangladesh, como Finlandia, ha aprobado y ejecutado las medidas, por lo menos en parte, para establecer un delito penal cuando se blanquean capitales de manera intencional.
Sin embargo, Bangladesh no cumple plenamente en lo que respecta al artículo 23 (1)(b)(i), que busca la punición de la adquisición, posesión o utilización de bienes, a sabiendas, en el momento de su recepción, de que son producto del delito. Tampoco ha hecho ningún esfuerzo para implementar este artículo. Además la ley no incluye todos los delitos previstos en la UNCAC. Por ejemplo en lo que respecta al artículo 23 2 (c) que se refiere a los delitos determinantes de lavado de dinero cometidos fuera de la jurisdicción del Estado Parte interesado.
En la auto-evaluación, Bangladesh considera que quizás necesite una modificación legislativa para cumplir con la UNCAC
Argentina
La tasa de casos del lavado de dinero presentados ante el juicio público en Argentina es baja comparado con el número de casos en los Estados Unidos. Como consecuencia, el número de acusaciones, incluyendo acusaciones contra funcionarios del gobierno, es muy bajo. Actualmente, Argentina tiene el desafío de la falta de herramientas adecuadas de investigación, el sobrecargo de los tribunales competentes con casos de menor importancia, demasiados casos que desencadenan procedimientos de recuperación y sistemas de control inadecuados. Quizás Argentina debería considerar las normas que tiene Finlandia para determinar la importancia de los casos. Una vez que Argentina toma estas medidas, puede prevenir que algunos casos de menor importancia lleguen a los tribunales.
Publicado por ACIJ
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