Era el año 1824. Argentina distaba de ser una Nación, pero ya era un país independiente. La disputa Buenos Aires/ provincias era fuerte y la convivencia con los que en esa época se llamaban “indios” era sumamente difícil. Era una época de figuras significativas en nuestra historia, Bernardino Rivadavia era por ese entonces Ministro de Gobierno del Gobernador Rodríguez.
Rivadavia había viajado a Europa y se declaraba admirador de las ideas liberales, algunas de las cuales lo llevaron a intentar una reforma electoral novedosa para la época y reformas en cuanto a los derechos eclesiásticos. Sin embargo, lo que aquí recordaremos, será su impulso al pedido de un préstamo que realizara al gobierno argentino el banco Baring Brothers, con sede en Londres.
La idea del préstamo (que consistía en un millón de libras) era poder levantar pueblos en la frontera con el “indio”, construir bancos, puertos y escuelas. El préstamo llegó de la mano de un grupo de gestores: Braulio Costa, Félix Castro, Miguel Riglos, Juan Pablo Sáenz Valiente y los hermanos Parish Robertson. En total, se llevaron 120.000 libras del monto total del crédito en carácter de comisión. Dice al respecto el historiador Felipe Pigna “Descontadas las comisiones de los seis gestores, dos de los cuales eran ingleses, los gastos de emisión y varias cuotas adelantadas, llegaron a Buenos Aires sólo 570.000 Libras, la mayoría en letras de cambio sobre casas comerciales británicas en Buenos Aires propiedad de los gestores del empréstito. Pero la deuda se asumía por el total: 1 millón de Libras. El dinero del empréstito, por diversas circunstancias, no se destinó a la construcción de obras públicas como había sido previsto. Se dilapidó en gastos improductivos. Para 1904, cuando se terminó de pagar el crédito, la Argentina había abonado a la Casa Baring Brothers la suma de 23.734.766 pesos fuertes”
No fueron sólo estas las consecuencias del préstamo de la Baring. Las tierras fiscales fueron hipotecadas, lo que llevó a Rivadavia a ofrecérselas a los productores para que las trabajen y paguen al Estado lo que ellos consideren. Esto produjo que los grandes terratenientes sumen tierras a su poder, dado el monto mínimo de dinero que se les exigía a cambio. Además de esto, poco después de otorgado el crédito, Inglaterra envió a un representante para firmar un tratado de libre comercio con nuestro país, a fin de convertirnos en lo que luego seríamos por muchos años: un país exportador de materia primas para la industrializada Inglaterra.
Todo lo anterior es un breve resúmen de lo que fue uno de los casos de corrupción más resonantes de nuestra historia. Esa historia debería ayudarnos a saber nuestro pasado y así pensar nuestro futuro. Sin embargo, la historia muchas veces se termina repitiendo.
Varias veces hemos hablado de la causa por los bonos tango en la Ciudad de Buenos Aires durante la gestión del Ingeniero Macri. Esa deuda emitida para la extensión de la red de subterráneo, y en la cual se contrató de manera directa una consultora intermediaria muy relacionada con el partido de gobierno en esta ciudad. Cuánto se cobró de comisión? Mucho más de lo que correspondía por su innecesaria partipación en el negocio. Mientras tanto aún no se construyó ni una sola estación de subte con ese dinero.
Hablamos de la Baring Brother, de todo el dinero que se llevaron los gestores y de lo que treminamos pagando nosotros (el total de la deuda). También dijimos de que casi 200 años después ocurrió lo mismo, ello a pesar de tener varias clases de historia encima. Todas las comparaciones, son bienvenidas.
Publicado por ACIJ




